sábado, 9 de mayo de 2009

Escala de Beaufort

La escala de Beaufort es una medida empírica de la intensidad del viento que se utiliza en algunos manuales de instrucciones de máquinas para indicar aproximadamente cuando se dan las circunstancias en que debe dejarse de utilizar la máquina.

La Escala de Beaufort de la Fuerza de los Vientos tiene su origen a principios del siglo XIX en la armada británica. A mediados del siglo XIX se asoció la Escala de Beaufort con el número de rotaciones de los anemómetros. A principios del siglo XX se asociaron descriptores para tierra y empezó a ser utilizada por los meteorólogos.


A los técnicos de prevención / coordinadores /direcciones facultativas nos puede servir para hablar con un poco más de propiedad y saber que por ejemplo cuando se levantan papeles del suelo nos estamos acercando peligrosamente a los 30 Km/h y muchas máquinas deberían empezar a dejar de trabajar especialmente si es previsible que se produzca en alguna zona el efecto túnel.

viernes, 8 de mayo de 2009

¿Cómo se produce un desprendimiento de tierras?

Todavía se siguen viendo muchos vaciados, zanjas, etc., en los que se dejan las paredes del terreno completamente verticales, sin adoptar ningún tipo de medida para prevenir los posibles derrumbamientos del terreno, tal y como contempla el apartado 9, de la parte C, del Anexo IV, del Real Decreto 1627/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción:

“b) En las excavaciones, pozos, trabajos subterráneos o túneles deberán tomarse las precauciones adecuadas:

1º Para prevenir los riesgos de sepultamiento por desprendimiento de tierras, caídas de personas, tierras, materiales u objetos, mediante sistemas de entibación, blindaje, apeo, taludes u otras medidas adecuadas.”

Los accidentes en obras de construcción siempre se producen por una conjunción de circunstancias y tal y como afirmaba un estudio de la Unión Europea, 2 de cada 3 accidentes accidentes ya están predeterminados antes del inicio de los trabajos y esto es especialmente cierto en accidentes por sepultamiento.

Habitualmente antes de que se produzca un desprendimiento de tierras, casi siempre se produce un agrietamiento de la cabeza del talud. Este agrietamiento empieza por una pequeña fisura casi imperceptible que va creciendo, hasta que se produce el derrumbe del terreno.


En algunas ocasiones, se podría dudar si el agrietamiento se debe al resecamiento de la capa superficial, o bien es el indicio de que el talud está perdiendo cohesión. Habitualmente cuando el agrietamiento se debe a la sequedad de la capa superficial, suele tomar forma de cuadricula o cuarteado, mientras que en el caso de agrietamientos indicativos de desprendimientos suelen tener una clara forma alargada. En otras ocasiones el peligro de desprendimiento es más que evidente:

El momento crítico se produce cuando empiezan a caer pequeños “hilos” de tierras, pequeños desprendimientos por las paredes de la excavación, que es el aviso de que la masa de tierras empieza a moverse y a partir de ese momento ya no se podrá detener. Es el momento, en caso de haber sido lo suficientemente imprudente de no haberlo hecho antes, de abandonar inmediatamente la zona, acotar y esperar que se produzca el desprendimiento.

Por muy duro y resistente que parezca un terreno, no se debe olvidar nunca que aunque se haya hecho una campaña muy exhaustiva de ensayos antes de la redacción del estudio geotécnico, lo único que podemos asegurar con certeza es que la capa superficial de la excavación que estamos viendo es de un terreno resistente, pero desconocemos si 25 cm más adentro cambia el tipo de terreno, o hay una galería que se excavó hace muchos años, o un pequeño vertedero, oquedad, etc., por lo que aunque hayamos realizado la excavación con el talud adecuado al tipo de terreno, se debe comprobar al menos diariamente antes del inicio de los trabajos y al finalizarlos, el estado de los taludes y de la cabeza del perímetro de toda la excavación y ante cualquier duda sanear la zona.

La decisión de sanear una zona de la excavación de la que tengamos alguna duda de su estabilidad no debe posponer, ya que a medida que avanzan los trabajos, los trabajos de saneo del terreno van a afectar a las unidades de obra ejecutada, retrasando el avance de los trabajos.


En algunas ocasiones se retrasan las decisiones, colocando testigos de yeso o incluso realizando mediciones topográficas en el caso de grandes masas de terreno, para comprobar la evolución del agrietamiento. Nosotros somos más partidarios de tomar la decisión de sanear la excavación ante los primeros indicios de falta de estabilidad.

También queremos destacar, que aunque no exista riesgo de desprendimiento de grandes masas de tierras, las consecuencias por las caídas de piedras o bolos también deben ser tenidas en cuenta, por lo que al realizar la excavación, debe cuidarse que no quede ningún elemento que pueda desprenderse.

La influencia de elementos externos al terreno, como la postes de conducciones telefónicas, líneas de alta tensión, etc. también puede afectar a la estabilidad de las excavaciones y aumentar las consecuencias de posibles derrumbamientos

Por último, además de insistir en la necesidad de vigilar el estado de las excavaciones, especialmente en épocas lluviosas, recordar que todos los movimientos de tierras deben realizarse adoptando “sistemas de entibación, blindaje, apeo, taludes u otras medidas adecuadas.”, así como que cuando existen riesgos especialmente graves de sepultamiento es necesaria la presencia de los recursos preventivos de la empresa contratista.

jueves, 7 de mayo de 2009

¿Que son los "Medios de Fortuna"?


La expresión “medios de fortuna” se emplea relativamente poco hoy en día en las obras, pero los técnicos de prevención (de seguridad entonces) de antes de la Ley de Prevención, llamaban medios de fortuna a todo tipo de medios improvisados en la obra y claramente peligrosos, por la “fortuna” que se ahorraba al no utilizar los medios adecuados.

La escalera de mano de “construcción improvisada” es el ejemplo más claro de medio de fortuna de los que se ven habitualmente por las obras.

La Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, aprobada por Orden del Ministerio de Trabajo de 1971, indicaba claramente que los peldaños de las escaleras de mano no podían estar solamente clavados. En el año 1997 se prohibieron expresamente mediante el apartado 2, del artículo 9, de la Parte A, del Anexo I del Real Decreto 486/1997, disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, que aunque no es aplicable a obras de construcción, la entrada en vigor del Real Decreto 1627/97 hizo que ese apartado si fuese aplicable.

Posteriormente con la aprobación del Real Decreto 2177/2004, por el que se modifica el Real Decreto 1215/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura, incluyó la prohibición expresa de utilizar escaleras de mano de construcción improvisada.


Otro ejemplo clásico es la utilización de andamios de borriquetas de de construcción improvisada, o en la que se regula la altura de trabajo con sistemas de construcción improvisada.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Implantación de obra: Apoyo de casetas


En numerosas ocasiones cuando se comienza la implantación de una obra nueva no se dedican todavía totalmente los recursos materiales y humanos necesarios, ya que los equipos de obra se suelen encontrar rematando la obra anterior. Esto se suele traducir en que se cometen errores que algunas veces acaban en accidentes de mayor o menor consideración.



Uno de los errores más frecuentes es que cuando se suministran las distintas casetas que se van a utilizar como oficinas, vestuarios, comedores y aseos, no se ha pensado correctamente como se va a realizar el apoyo de las mismas. Por lo que se tienen que improvisar los medios para elevar lo suficiente las casetas que dispongan de aseos y así poder conectarlos a la acometida de saneamiento disponible.


Si además la zona donde se van a apoyar se encuentra inclinada, si no se han previsto con anterioridad los apoyos, los problemas aumentan, debiéndose recurrir a los materiales disponibles en esta fase de implantación de obra:

Incluso la normativa vigente en obras de construcción contempla este aspecto en el apartado 1, de la Parte B (disposiciones específicas para el interior de los locales), del Anexo IV, del Real Decreto 1627/1997, estableciendo:

“1. Estabilidad y solidez.

Los locales deberán poseer la estructura y la estabilidad apropiadas a su tipo de utilización.”

¿Que es lo que hay que hacer? Consultar la documentación que debería facilitar el fabricante o suministrador de las casetas y proceder según se indique en ellas. Si no se dispone de esta documentación, se debe aplicar el sentido común y hacer unos apoyos suficientemente sólidos en los pilares de las casetas, los cuales se deben construir antes de que se presente en la obra el camión con las casetas y previamente se deben conocer las dimensiones exactas de las mismas:


Por supuesto además se deberá considerar cual es la zona adecuada para situarlas teniendo en cuenta los accesos a la obra, el espacio disponible, no sobrecargar las excavaciones, etc. Dedicaremos más entradas a las normas de buenas practicas en la implantación de obra.

martes, 5 de mayo de 2009

Barbaridad 2


Cuantas veces según vamos realizando la visita a la obra, se van reponiendo sobre la marcha las barandillas, recolocando redes o bien directamente abandonando discretamente los tajos hasta que termine la visita a la obra.

Sin embargo, no siempre nos paramos a pensar que normalmente ningún trabajador llega a la obra y se dedica a quitar las barandillas, sino que muchas veces el problema es que las medidas de protección colectiva puestas en la obra, debido a una mala planificación y elección de las mismas, estorban para el desarrollo de los trabajos.

En el caso de la fotografía de arriba lo fácil es llamar la atención al trabajador, por no utilizar arnés de seguridad ..., lo difícil es organizar y solucionar el acceso de los distintos materiales a los tajos donde se van a colocar.

En la fotografía se ve al trabajador que va a colocar la tabiquería de cartón yeso, intentado reponer como buenamente puede, la barandilla que ha retirado para poder subir los paneles de cartón yeso al forjado. En este punto se juntan dos factores:

1.- El sistema de barandillas que estamos utilizando habitualmente, no es muy adaptable a las distintas configuraciones geométricas de los edificios, quedándose las barandillas cortas o largas en numerosas ocasiones. Viendo la colocación de los balaustres de la planta superior, parece que el problema es que las placas de cartón yeso han tapado uno de los cartuchos embebidos en el hormigón y por tanto no se ha podido reponer uno de los balaustres.

Al igual que se deben replantear las “omegas” de fijación de los pescantes de las redes tipo horca, antes de comenzar a hormigonar el primer forjado en altura, debe replantearse la posición en la que se van a colocar los cartuchos de los balaustres en todos los perímetros de los forjados, de forma que no sólo se protejan correctamente los trabajos durante la construcción de la estructura, sino que las barandillas puedan cumplir su misión hasta la fase más avanzada posible de la obra, normalmente hasta la construcción del cerramiento.

Por otra parte, aunque el sistema de cartuchos y balaustres es muy versátil, ya que si se piensa con antelación, permite colocarlos en el sitio adecuado, el sistema de barandillas que se utiliza habitualmente es tremendamente rígido, disponiendo solamente de tubos de una longitud determinada, que impiden su correcto ajuste a la configuración geométrica del edificio, aún cuando ya existen en el mercado tubos extensibles.

2.- Las placas de de cartón yeso se deben poder acopiar en las proximidades de donde se van a colocar (en horizontal y sobre su palet, para que no se alabeen), pero no caben en las plataformas de descarga y en este caso apenas caben en los pasillos de acceso a las distintas viviendas. Evidentemente nadie ha pensado previamente como se van a suministrar los materiales a las distintos tajos de las plantas.

Además deberíamos preguntarnos como ha llegado el palet de placas de cartón yeso al forjado, ¿mediante un manipulador telescópico? ...

Entradas relacionadas:

Barbaridades 1